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LUMINOR MARINA

LA IMPORTANCIA DEL SEGUNDERO PEQUEÑO.

La década de 1940 experimentó un auge en la colaboración entre Panerai y la Armada Real Italiana en torno al diseño y producción de instrumentos de precisión para equipar a los comandos submarinos. Entre ellos se incluían brújulas y profundímetros, pero sobre todo relojes, que eran indispensables para sincronizar todas las operaciones que debían llevarse a cabo en el Mediterráneo, ya que una diferencia de unos segundos podía condicionar el éxito de la misión. Por lo tanto, era necesario dotar a las fuerzas especiales de la armada con un reloj que indicara con mucha claridad los segundos, además de las horas y los minutos. La solución consistió en adoptar, por un lado, un movimiento Angelus® de cuerda manual con una reserva de marcha de ocho días y, por otro, el segundero pequeño situado a las 9 horas, lo cual permitió sincronizar a la perfección las operaciones de los comandos. Desde entonces, el segundero pequeño situado a las 9 horas ha sido un elemento inconfundible de muchos de los relojes de Officine Panerai, y en particular del Luminor Marina.